¿Busca un abogado laboral para empresas en Santiago? Si le llegó una demanda laboral, una multa de la Dirección del Trabajo o necesita desvincular personal, la defensa se arma con el contrato, el reglamento interno y los registros de jornada a la vista.
Escríbanos indicando el rubro, la dotación y qué le notificaron. Con eso ya se puede orientar el escenario.
Cada una de estas materias tiene su propio plazo y su propia documentación en Santiago.
Asumimos la representación de la empresa desde la notificación hasta la sentencia. La contestación se presenta por escrito antes de la audiencia preparatoria y es la pieza que fija toda la defensa: lo que no se alega ahí, después no se puede incorporar.
El momento en que más se juega una empresa es el término del contrato. Revisamos la causal, redactamos la carta con hechos precisos, calculamos las indemnizaciones y coordinamos la comunicación a la Inspección del Trabajo dentro del plazo legal.
Ante una atención o un requerimiento de la Dirección del Trabajo, lo que se analiza es documental: contratos, registro de asistencia, pago de cotizaciones, reglamento interno depositado y protocolos vigentes. Preparamos la comparecencia y la respuesta.
En Santiago la sustitución por capacitación es una vía real para empresas pequeñas.
En Santiago el protocolo tiene que estar incorporado al reglamento interno, no suelto.
En Santiago el reglamento desactualizado es tan riesgoso como no tenerlo.
En Santiago esta acción se puede plantear con ocasión del despido o durante la relación.
En Santiago la demanda suele dirigirse contra las dos empresas a la vez.
El finiquito debe constar por escrito y ratificarse ante ministro de fe para tener poder liberatorio. Un finiquito mal otorgado no cierra nada: el trabajador puede demandar igual y la empresa pierde la única defensa que tenía preparada.
En materia laboral la prueba la construye el empleador. Estos son los antecedentes que se revisan en Santiago.
En Santiago lo que se ofrece es trabajo sobre la documentación laboral, no un desenlace anticipado.
El encargo se define por escrito antes de empezar, incluyendo qué pasa si la causa llega a juicio oral.
El mismo abogado sigue la causa de principio a fin, aunque el juicio se extienda por meses.
La empresa coordina y consulta por WhatsApp con el abogado, sin pasar por una central telefónica.
Servimos empresas de Santiago y comunas cercanas de la Región Metropolitana, ante el juzgado de letras del trabajo que corresponda.
Indíquenos el tribunal, el rol de la causa si lo tiene y la fecha de la próxima audiencia, y analizamos el caso.
Casi toda la exposición de una empresa en materia laboral se decide antes del conflicto, en documentos que cuestan poco y se postergan: el contrato firmado, el anexo por el cambio de funciones, el reglamento depositado, el registro de asistencia y el comprobante de las cotizaciones. Cuando llega la demanda, esos papeles ya no se pueden fabricar, y la defensa trabaja con lo que exista.
No toda demanda laboral conviene pelearla, y no todo acuerdo conviene firmarlo. Esa decisión se toma con números.
Si aún no hay conflicto, lo que corresponde es organizar contratos, anexos, reglamento y registros. Es la etapa más barata de todas y la única en que todavía se puede construir prueba.
La contestación fija los hechos y las excepciones: es la pieza que define si el juicio se puede ganar.
El costo del acuerdo se compara siempre con el escenario realista de la sentencia, no con el mejor caso.
En cada consulta en Santiago le decimos con franqueza qué exposición tiene la empresa, cuánto puede costar el escenario adverso y si el camino razonable es defender o negociar.
Así se trabaja una causa laboral de empresa acá, desde la primera consulta hasta el cierre.
Escríbanos por WhatsApp indicando el rubro de la empresa, cuántos trabajadores tiene y qué le notificaron en Santiago.
Se calcula la exposición real de la empresa antes de decidir entre transar y litigar.
Se contrainterroga a los testigos de la contraparte y se objeta la prueba que no corresponda.
Mantenemos el contacto por WhatsApp durante toda la causa, también en los períodos sin movimiento.
Estas son las situaciones por las que más nos escriben las empresas. Si reconoce la suya, cuéntenos el detalle por WhatsApp.
En Santiago conviene calcular la exposición real antes de la audiencia preparatoria.
En Santiago la reclamación judicial exige consignar una parte de la multa.
Va a terminar uno o varios contratos y quiere hacerlo sin abrir un juicio. Se define la causal aplicable, se redacta la carta con hechos precisos, se calculan las indemnizaciones y se verifica que las cotizaciones estén pagadas antes de la separación.
En Santiago las medidas de resguardo se adoptan apenas se recibe la denuncia.
En Santiago los correos y mensajes internos suelen ser la prueba de la contraparte.
En Santiago el monto sigue aumentando mientras la deuda no se pague.
En Santiago no ejercer el derecho de información deja a la principal en la peor posición.
En Santiago una respuesta ordenada evita que la observación termine en multa.
Hay decisiones que toma el tribunal y otras que dependen de la empresa. Estas son las segundas, y en Santiago pesan más de lo que parece.
Capacite a quienes supervisan sobre qué pueden y qué no pueden hacer. Buena parte de las demandas de tutela nace de una decisión tomada por una jefatura sin asesoría.
Deposite el reglamento interno ante la autoridad y acredite su entrega a cada trabajador. Sin eso no hay sanción interna que se sostenga ante el tribunal.
Escriba la carta de despido con hechos concretos, con fecha y detalle. La causal invocada ahí es la única que se podrá defender: en juicio no se puede cambiar por otra.
Mantenga una sola versión de los hechos con su abogado. Las versiones que cambian entre la fiscalización, la contestación y el juicio son lo primero que se explota.
Calcule las indemnizaciones antes de citar a firmar el finiquito, no durante la reunión. Los errores de cálculo son la causa más frecuente de demandas evitables.
Cada vez que cambie la jornada, el cargo o la remuneración, firme el anexo correspondiente. Es el documento que más se omite y el que más se termina pagando.
Cubrimos Santiago, el casco histórico y centro cívico de la capital. Trabajamos con empresas de todos los sectores de Santiago —incluyendo el centro histórico, Barrio Yungay, Barrio Brasil y Barrio República— y en comunas cercanas de la Región Metropolitana. Comparecemos ante el juzgado de letras del trabajo que corresponda según el lugar en que se prestaron los servicios, y ante la Inspección del Trabajo respectiva en los comparendos de conciliación y en los procedimientos de reconsideración de multas. Tanto en el centro histórico como en Barrio Yungay, la primera consulta se resuelve por WhatsApp con la documentación escaneada.
Esta página está escrita para el empleador. Si usted es el trabajador y quiere reclamar un despido, entre por la página general de Santiago.
El plazo es legal, se cuenta en días hábiles antes de la audiencia preparatoria y no se prorroga por acuerdo de las partes ni se suspende por cambio de abogado. La contestación se presenta por escrito y es la pieza que fija toda la defensa: lo que no se alega ahí no se puede incorporar después.
Varía según se trate de asesoría permanente o de una causa puntual. En Santiago se define por escrito antes de empezar.
Es una causal legítima, pero exige respaldo. Sin él, el recargo aplicable es el que fija la ley.
Si al momento del despido las cotizaciones previsionales no están pagadas, el término del contrato no produce el efecto de ponerle fin y la obligación de remunerar sigue corriendo hasta que se convalide pagando lo adeudado y comunicándolo al trabajador. Es la partida que más crece con el tiempo y la más fácil de evitar.
No. La empresa queda vinculada a la causal y a los hechos que escribió en la carta de despido, y en juicio no puede invocar otros diversos. Por eso la carta se redacta con hechos concretos, con fecha y detalle, y no con fórmulas generales copiadas de un modelo.
Sí. Cabe reconsideración administrativa y también reclamación judicial, cada una con su plazo.
Exige protocolo en el reglamento interno, medidas de resguardo inmediatas e investigación dentro de plazo.
Se defiende acreditando que la medida adoptada fue proporcionada y que tuvo fundamento objetivo.
La demanda suele dirigirse contra la principal y el contratista a la vez, y así se defiende.
Es obligatorio a partir de la dotación que fija la ley, y debe estar depositado ante la autoridad y entregado a cada trabajador. Su utilidad práctica es que sin reglamento vigente no hay sanción interna que se sostenga ante el tribunal: no se puede sancionar por una conducta que ningún documento describe.
Sí. El tribunal competente se confirma antes de asumir, porque define plazos y traslados.
Mándenos el contrato, la carta o la resolución si los tiene. Es lo que habilita responder con precisión.
Indíquenos qué le notificaron y cuántos trabajadores tiene la empresa. Le decimos qué plazo corre y qué corresponde hacer.
Escribir por WhatsAppCubrimos toda la comuna de Santiago y su entorno dentro de la Región Metropolitana. La primera consulta se resuelve por WhatsApp.
Aviso: el contenido de esta página es orientación general sobre las obligaciones laborales del empleador en Chile y no constituye asesoría sobre un caso concreto. La procedencia de cada causal, el monto de los recargos y la validez de una desvinculación dependen de los antecedentes del contrato y de lo que resuelva el juzgado de letras del trabajo competente. Los plazos mencionados son legales y no admiten prórroga por acuerdo de las partes. Para la situación de su empresa en Santiago, escríbanos y la revisamos con la documentación a la vista.